¿Por qué "La cuevita de la izquierda"?


El nombre de este blog, "La cuevita de la izquierda", fue sugerido por la Vicesecretaria General del PSOE, Elena Valenciano, que en una de las más desafortunadas declaraciones que se la recuerdan, aunque tiene muchas, manifestó que el PSOE debería abandonar "la cuevita de la izquierda" si quería tener algún futuro.

Este blog en origen fue creado por Juan Ramón Lagunilla fruto de una conversación sobre el despropósito de la frase de Elena Valenciano que tuvimos los dos y mi amigo Paco Ramos. Meses después, como del trío solo yo no disponía de una página en la que difundir mis inquietudes, le pedí a Juan Ramón que me cediera esta "cuevita" donde guarecerme en la nueva etapa que inicié cuando el pasado 17 de mayo de 2013 dejé todas mis responsabilidades en UGT. Simplemente he puesto dos fotos de la montaña palentina, una de Fuente Cobre, y otra de la majestuosa Peña Labra.

Aquí os espero.

sábado, 27 de diciembre de 2014

REFUNDAR NO ES REPARTIR.

Días antes del Comité Confederal de finales de noviembre, nuestro Secretario General, ausente de casi todo, anunció su marcha “en diferido” para 2016, dando inicio a lo que pomposamente se ha definido como “refundación” de la UGT.

         Pero para refundar la UGT se necesita que haya refundadores y por más que uno mire en Federaciones Estatales, Uniones de Comunidad Autónoma o la propia Ejecutiva Confederal, no se adivina ninguno.

         De esas estructuras para abajo abundan los buenos cuadros sindicales, en Secciones Sindicales o Federaciones Provinciales, como lo demuestra que estemos salvando el tipo en importantes elecciones sindicales aunque la sangría de afiliación esté próxima, de media al veinte por ciento. Pero, estos compañeros, o “pasan” del sindicalismo orgánico lo que nos lleva a una nefasta “selección adversa de los dirigentes”  o les cierra el paso una férrea ley de hierro de la oligarquía de las organizaciones democráticas, ya teorizada por por Michaels en los años veinte del siglo pasado.    

         Al final, detrás de la verborrea de los últimos tiempos (“hay que aproximar el sindicato a las empresas, hay que potenciar las secciones sindicales de base, hay optimizar los recursos humanos y materiales...bla,bla,bla) queda claro lo que nuestras cúpulas pretenden: repartirse lo que queda de la UGT entre tres Federaciones, eliminar la estructura territorial en las provincias (a imagen de Castilla y León) y dejar las Uniones de Comunidad  en algo testimonial.

          Un sindicato confederal no puede pivotar, en exclusiva, sobre el sindicato en la empresa ni sobre los sectores. Eso es el modelo americano, fuerte en la empresa pero desideologizado,  que no pone en cuestión el sistema.  Por el contrario, la UGT tiene que seguir aspirando a transformar la sociedad y eso se hace siendo fuerte también en la sociedad, haciendo propuestas de política social, económica, laboral, fiscal, sanitaria, educativa...

         Fui de los primeros en escribir sobre la reducción de Federaciones,  propuse a cuatro, una de Servicios Privados, una de Servicios Públicos, una de Industria y una de Autónomos pero, “contrapesadas” en su poder, como decía Montesquieu, por la estructura territorial, para evitar la acumulación del poder en pocas manos, lo que suele ser antesala de actuaciones poco democráticas.

         El experimento de Castilla y León, que se quiere convertir en general, ha sido un fracaso en términos de presencia en la sociedad de la UGT o ¿no?

         Claro que hay que refundar la UGT. Hay que hacerla más participativa, más democrática, más transparente y, sobre todo, más reivindicativa, más contrapoder obrero, menos institucionalizada, menos dependiente de ese señuelo del DIALOGO SOCIAL con el que el PP nos ha atraído a su campo, menos fotos vergonzosas con Rajoy, para nada o casi nada...más sindicato de clase, sociopolítico, con un horizonte de lucha para expulsar al PP de los Gobiernos.

         Es preocupante oír, una y otra vez, que por lo menos aquí en Castilla y León “nos cogen el teléfono” y que, como sindicato tenemos que negociar con el que gobierne y por ello tenemos que ser neutrales. A mí lo que me preocupa es para qué les llamamos por teléfono, por qué les brindamos nuestras tribunas en nuestros Congresos y si no nos está empezando a dar lo mismo quién gobierna...si nos siguen cogiendo el teléfono y “engrasando” los réditos del Diálogo Social.

         Hemos invertido, sobre todo en 2012, muchas energías de lo mejor de nuestros afiliados, de los trabajadores, como para echarlo todo por la alcantarilla y no rematar el trabajo, ya de por sí erróneamente paralizado en 2013 y 2014 que no es otra cosa que echar a esta derecha que nos ha expoliado.  

         Muchos trabajadores, yo el primero, gente de izquierdas, empezamos a pensar que los dos grandes sindicatos, con su parálisis sindical y sus fotitos en La Moncloa o en la sede de la Junta, no estamos haciendo lo que nos corresponde para echar al PP de los Gobiernos del Estado y de Castilla y León. Si hay que negociar, no siempre es lo mejor, primero vamos a ejercer de instrumento de lucha de la clase trabajadora y mandar a la oposición a quien más nos ha jodido en la historia democrática de este país.

            En otra ocasión me extenderé en lo que para mí es una refundación de la UGT, para “repartir” que no cuenten conmigo.

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